Enero 18, 2019

Los profesionales encargados de la salud y producción animal, necesitan reconocer que existen influencias globales sobre el bienestar animal, haciéndose necesario un cambio de actitud ante las tendencias sociales.

 

Por una parte deben exigirse estándares en calidad de productos de origen animal, y por otra, reclamando un trato de consideración a los animales como seres sintientes.

 

Este artículo pretende mostrar como a través del tiempo vienen cambiando la apreciación sobre el bienestar animal, así como su evaluación y aplicación a las diferentes especies animales.

 

 

Aspectos prehistóricos e históricos

Como los humanos han evolucionado, también lo ha hecho nuestra relación con animales.

 

Los primeros humanos simplemente convivieron con animales, usándolos para la alimentación, y sus huesos y piel para vestimenta, herramientas, y abrigo.

 

El arte prehistórico, como las pinturas rupestres, muestra que el hombre primitivo no solo dependía de animales, pero tenían respeto por las criaturas conque compartieron la tierra y otros recursos.

Sin embargo, la relación entre humanos y animales cambio con la domesticación de animales salvajes.

 

Los humanos empezaron desarrollar asociaciones más cercanas con los animales, y dominar el cultivo de plantas.

 

Para explotar esta relación los bueyes, caballos, y los burros fueron entrenados para trabajar para los humanos, tirando de sus bienes, cultivando campos, y acarreando madera, mientras se intensificó la cría de animales como intensificaron pollos, ovejas, cabras, cerdos y vacas para proporcionar un suministro constante y controlado de carne, leche y queso.

 Los perros fueron entrenados para cazar, proteger y proporcionar compañerismo (Phillips & kluss, 2018).

 

Por otra parte, las enseñanzas religiosas indican diferencias significativas, por ejemplo los cristianos, musulmanes y judíos creen que Dios puso los animales en la tierra para beneficio de los seres humanos, por lo tanto tiene pleno dominio sobre ellos, mientras que los hindúes y budistas creen que puede reflejarse en su renacimiento, que puede ser como un animal.

Está ultima creencia engendra un gran respeto hacia los animales (Ling et al., 2016).

 

 

En el mundo occidental, dominaron las ideas del filósofo francés René Descartes (1596–1650) y los animales fueron vistos como autómatas mecánicos incapaces de experimentar dolor o cualquier otro sentimiento.

 

Descartes y sus seguidores razonaron que la gritos de animales sometidos a vivisección, en ese momento sin los analgésicos o anestesia, eran simplemente el crujido y el gemido del sistema mecánico, como en el reloj accionado por dispositivos de resortes hechos por humanos, y así podrían ser ignorados.

 

Esta percepción de los animales puso fin a cualquier posición que se tuviera hasta entonces y abrió la puerta a todo tipo de experimentación que ahora vemos como brutalidad.

Algunos dicen que la filosofía de Descartes ha provocado antropocentrismo. (Phillips & kluss, 2018)

 

Luego vinieron las teorías de Charles Darwin (1809–82) sobre evolución y la continuidad entre los animales y los humanos en Estructura y función mental (Origen de la especie, 1859, y El descenso del Hombre, 1871).

 

La publicación de estas ideas provocó un acalorado debate ya que difuminaron la línea entre humanos y animales, particularmente entre humanos y primates.

La teoría de la evolución de Darwin hizo un revolucionario cambio al estudio de los animales.

 

Por primera vez, dejó claro que la investigación en animales fue relevante para la comprensión los humanos.

 

Al mismo tiempo, sugirió que los animales comparten emociones como los seres humanos, en diversos grados (ver La expresión de emociones en el hombre y los animales, 1872).

Esto significaba que la  diferencia entre humanos y animales era una cuestión de grado, no de clase.

 

Por lo tanto, los animales fueron considerados al experimentar dolor y una gama de otras emociones incluyendo el miedo, y el placer, así como las capacidades cognitivas superiores (memoria, resolución de problemas, uso de herramientas). (Phillips & kluss, 2018)

 

A medida que las investigaciones científicas sobre el bienestar de los animales aumentaron gradualmente ,a fines de la década de 1960, a raíz de la publicación del libro de Harrison "Animal Machines" (Harrison, 1964) y la investigación de seguimiento del Gobierno británico publicada "Informe Brambell"  (1965), generalmente se asumió que el bienestar estaría íntimamente conectado con la respuesta al estrés fisiológico (Duncan, 2006).

 

A lo largo de la década de 1980, y desencadenada por la publicación del libro de Dawkins "Animal Suffering" (Dawkins, 1980), los científicos del comportamiento aceptaron gradualmente la importancia de la sensibilidad en sus investigaciones sobre problemas de bienestar animal.

 

Hubo una progresión desde una posición en la que la sensibilidad era vista como un componente necesario del bienestar (Duncan, 2006).

Hoy en día, el debate público entre el bienestar animal y los derechos de los animales se vuelve cada vez más intenso.

 

Durante las últimas décadas, particularmente en el mundo occidental, la tendencia  se ha inclinado  hacia el bienestar de los animales, el impacto sobre ellos y el entorno más adecuado.

 

 La creciente preocupación de la sociedad por  los derechos atribuidos a los animales reflejan desarrollos como que las diferencias entre humanos y  animales son de grado, más que de especie (Phillips & kluss, 2018)

 

En los últimos años, el creciente interés por las emociones en la neurociencia y la psicología ha llevado al desarrollo de nuevas áreas de investigación, tanto teórica como experimental (Boissy, et al,2007).

 

Una emoción es una respuesta multicomponente (subjetiva, fisiológica, neural, cognitiva) a la presentación de un estímulo o evento (Paul & Medl,2018).

Repetidas experiencias emocionales positivas  comúnmente conducen a menudo un referido  estado global de "felicidad".

 

El concepto de la felicidad siempre ha sido considerado uno de los  dilemas filosóficos y esto a menudo ha restado valor a las investigaciones científicas.

 

Sin embargo, tal concepto sería muy valioso para el estudio del bienestar animal ya que podría representar el fondo afectivo que refleja el máximo bienestar (Boissy, et al, 2007).

 

 

Concepto de Bienestar Animal

Actualmente el bienestar animal, se erige como una de las áreas de mayor impacto en las ciencias veterinarias, estrechamente vinculada a la salud física y mental de los animales sometidos a diversos grados de control por el hombre.

Sin embargo, a pesar del uso continuo del término “bienestar animal”, aún existen discrepancias semánticas en su uso y aplicación de dicho término.

 

Uno de los problemas más comunes en el uso del término bienestar en español, es su acepción de término absoluto, el cual describe un estado total de confort, vida plena con referencia a la protección animal o “derechos de los animales”, causando de entrada un conflicto moral y formativo en muchos profesionales del sector (Miranda de La Lama, 2008).

 

Por otra parte, Manteca (2009), expresa que el término “bienestar animal” se ha definido de muchas maneras.

 

En general, sin embargo, la mayoría de las definiciones pueden agruparse en tres categorías:

  • Aquéllas que definen el bienestar animal en términos de las emociones que experimentan los animales (aborda directamente la raíz del problema, incluye el sufrimiento como elemento clave).

 

  • Aquéllas que definen el bienestar animal en términos del funcionamiento del organismo animal. Una de las definiciones más citadas de bienestar animal es la siguiente “el bienestar de un individuo es el estado en que se encuentra dicho individuo en relación a sus intentos de afrontar su ambiente”.

 

  • Aquéllas que definen el bienestar animal como la medida en que la conducta que muestra un animal y el entorno en que se encuentran son parecidas a la conducta y entorno “naturales” de la especie. Esto coincide con la percepción de una parte importante de los consumidores.  Desde el punto de vista científico presenta dificultades de tipo conceptual.

 

Aplicación del bienestar en diferentes grupos de animales

 Nos referiremos  de manera breve, mediante el uso de ejemplos , para ilustrar  la aplicación del bienestar en cuatro grupos de animales con diferente finalidad para el hombre, como son: animales destinados a la producción (carne, leche, huevos, entre otros), mascotas o animales de compañía, animales destinados a experimentación y fauna salvaje en cautiverio.

 

Animales destinados a la producción

 

Un animal falto de salud tiene su bienestar disminuido; pero como se verá, el bienestar animal es mucho más que estar sano.

 

Es en este caso donde se vuelve discutible el tradicional concepto de que un animal altamente productivo, posee bienestar.

 

Esto es actualmente criticado, puesto que una elevada producción puede ser la causa de problemas derivados de ella, como la inflamación de ubres en vacas lecheras de alta performance o problemas de garrones o pezuñas en animales de alto peso en procesos de engorde o reproducción.

Este tipo de problemas se denominan “enfermedades de producción” y configuran una nueva categoría dentro del estándar de bienestar animal.

 

En resumen, aunque suele asociarse baja productividad con un pobre bienestar, la alta productividad por sí misma no se considera garantía de un adecuado bienestar (Martín, 2016).

 

Por otra parte, desde el punto de vista comercial, Heise y Theuvsen (2018), declaran que nacen conflictos de valores morales y éticos que rodean las decisiones de compra y consumo de carne de las sociedades occidentales en las últimas décadas; en respuesta, las personas han desarrollado varias estrategias para reducir sus sentimientos de culpa.

 

Algunas personas tienden a "des animalizar" la carne para no recordar el hecho de que los animales no humanos deben ser sacrificados antes de convertirse en productos alimenticios.

 

 

Mascotas o animales de compañía

Consideramos que los perros y gatos son animales afortunados por vivir como los grandes amigos del ser humano, sin embargo, las estadísticas muestran cifras desalentadoras.

 

Amat, Camps, Le Brech y Tejedor, (2016), manifiestan que los problemas de comportamiento del perro son frecuentes y pueden afectar negativamente el bienestar del animal.

 

Así, por ejemplo, los problemas de miedo, ansiedad y todas las formas de agresividad, excepto la agresividad depredadora, generan un estado emocional negativo que resulta desagradable para el animal.

Cuando dicha respuesta es crónica o se repite con frecuencia, el bienestar de los animales disminuye.

 

Los perros con problemas de comportamiento, además pueden ser abandonados o sacrificados solo por el hecho de presentar estos problemas.

En Estados Unidos, un 46.6% de perros son abandonados en refugios sólo porque padecen problemas de comportamiento, (Amat, 2016).

 

 

Es creciente el aumento de mascotas en los hogares.

 

En este sentido, Stella, Croney y & Buffington, (2014), citan como ejemplo a los gatos domésticos, como los mayores acompañantes en los Estados Unidos, donde aproximadamente el 30% de los hogares tienen un gato mascota (American Veterinary Medical Association (AVMA), 2012).

Se estima que su número oscila entre 74 (AVMA, 2012) y 86 millones (American Society for the Prevención de la crueldad con los animales (ASPCA), 2012).

 

Tres a Cuatro millones de gatos ingresan anualmente a los refugios estadounidenses (ASPCA, 2012) y se estima que es de 30 a 70 millones de gatos que vagan libremente en los Estados Unidos.

 

Hay muchos aspectos del ambiente cautivo que puede impactar el bienestar de un animal. Los individuos deben adaptarse al ambiente físico y muchas veces el entorno no coincide con el entorno físico para la especie, los espacios son generalmente reducidos tanto en cantidad como en calidad (Stella et al, 2014).

 

 

Fauna en zoológicos y acuarios

 

Como lo enuncia Xavier Manteca (2015), el bienestar de los animales que se mantienen en zoológicos y acuarios es importante y se soporta en razones éticas. 

 

Además, garantizar los mejores estándares posibles de bienestar animal es un requisito imprescindible para que los zoológicos modernos puedan cumplir su función educativa y de conservación esto es debido principalmente a las tres razones siguientes:

 

  • En muchos países la opinión pública es cada vez más sensible y está más informada acerca del bienestar de los animales; por lo tanto, el hecho de exhibir animales que no se encuentren en condiciones óptimas de bienestar puede reducir la afluencia de público y aumentar las críticas de quienes no simpatizan con la idea de mantener animales salvajes en cautividad.

 

  • Para que puedan funcionar como reservorios genéticos de biodiversidad, los parques zoológicos deben ser capaces de mantener poblaciones de animales que sean viables a largo plazo; esto, a su vez, requiere que los animales estén sanos, sean longevos, se reproduzcan adecuadamente y que, en definitiva, su bienestar sea satisfactorio.

 

  • Finalmente para que los zoológicos contribuyan de forma efectiva a despertar el interés del público por la biología y la conservación de los animales que exhiben, éstos deben estar sanos y mostrar un comportamiento normal (Manteca, 2015).


Whitham y Wielebnowski, (2018),  describen dos estrategias que los zoológicos pueden seguir para facilitar la aparición de estados afectivos positivos:

  • Proporcionar a los animales oportunidades estimulantes para superar desafíos, tomar decisiones y tienen cierto nivel de control sobre sus entornos.
  • Promover  relaciones apropiadas y beneficiosas entre los cuidadores y los animales. En última instancia, esperamos que a medida que los investigadores del bienestar ganen una mejor comprensión de cómo evaluar y promover el bienestar, los zoológicos y acuarios puedan  aplicar estos hallazgos para esforzarse activamente para lograr el mejor bienestar posible para todos los animales a su cuidado.

 

 

Animales para experimentación

 

La etología puede hacer varias contribuciones importantes  al bienestar de los animales de laboratorio.

 

En efecto, tanto el principio del balance ético como el principio de las tres R´s, que proviene de las iniciales de las palabras inglesas replacement, reduction y refinement (Reemplazo, reducción y refinamiento).

Se  requiere también que el investigador sea capaz de valorar el sufrimiento que sus procedimientos causaran en los animales utilizados.

 

Esta valoración no es fácil, pero en cualquier caso requiere consideraciones relacionadas con el comportamiento de los animales.

 

Además, el bienestar de los animales de laboratorio  puede verse comprometido no sólo por el procedimiento en experimental, sino también por el sistema habitual de alojamiento y manejo, que al igual que ocurre con los animales de granja o con los animales salvajes en cautiverio, debe tener en cuenta el comportamiento de cada especie (Manteca, 2009).

 

En muchos países, las actitudes del público hacia el uso de los animales en investigación han cambiado notablemente en los últimos años: por ejemplo, una encuesta de 2013 en los Estados Unidos de 1000 personas encontró que el 41% consideró las pruebas médicas en animales como moralmente equivocado, siendo este un aumento del 12% desde 2001 (Resultados presentados en la Asociación Americana para la Avance de la ciencia, febrero de 2014).

 

Junto a estos desarrollos, hemos visto la inclusión de cursos en derecho animal en los Estados Unidos (Harvard Curso universitario iniciado en 2000), el Reino Unido, Australia y España (por ejemplo, Máster en Derecho y Sociedad Animal en la Universidad Autónoma de Barcelona), y la aparición de nuevas revistas y  sociedades académicas centradas en la ética animal (Rogers, 2015).

 

Qué ordena la legislación?

 

Para citar un ejemplo en latinoamerica  haremos  alusión a   lo enunciado en la legislación colombiana, referente al tema que interesa en este artículo: El artículo 3º de la Ley 1774 de 2016 establece, en su literal 2 el principio de “Bienestar Animal”, según el cual en el cuidado de animales el responsable o tenedor de ellos asegurara como mínimo “que no sufran de hambre y sed, que no sufran injustificadamente malestar físico ni dolor, que no les sean provocadas enfermedades por negligencia o descuido, que no sean sometidos a condiciones de miedo ni estrés, y que puedan manifestar su comportamiento natural”.

La norma igualmente señala que la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) es el órgano referente para la sanidad y bienestar animal, encargada de elaborar directrices y recomendaciones relativas al bienestar animal, como un componente clave de la sanidad y producción animal.

 

Las cinco libertades de los animales según la OIE:

  • Que no sufran de hambre, sed y desnutrición.
  • Libres de miedos y angustias.
  • Libres de incomodidades físicas o térmicas.
  • Libres de dolor, lesión o enfermedades.
  • Libres para expresar las pautas propias del comportamiento.

 

¿Pueden los peces experimentar emociones?

Si bien, el marco jurídico  anterior incluye únicamente animales terrestres, surge la pregunta, ¿qué podemos decir de los peces, cuyo cultivo se incrementa día a día para satisfacer la demanda alimentaria?.

 

Como lo enuncia Manteca (2015), el principal argumento que se utiliza para afirmar que los peces son incapaces de sufrir es que carecen de una corteza cerebral desarrollada.

 

Sin embargo resulta relevante que la parte dorso medial del telencéfalo sea en algunos aspectos similar a la amígdala de los mamíferos que está involucrada en las emociones, especialmente en el miedo.

En relación al miedo, los peces muestran varios cambios de conducta cuando son expuestos a una amenaza. 

 

Por otra parte la respuesta de estrés de los peces ha sido estudiada a lo largo de las últimas décadas y ha resultado ser similar a la de los mamíferos.

 

Según el Panel de Salud y Bienestar Animal de la EPSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), los peces poseen una serie de respuestas fisiológicas y de comportamiento que les permiten afrontar las situaciones estresantes y que son similares a las que han descrito en otros vertebrados; por otra parte la exposición prolongada a situaciones de estrés pueden tener efectos negativos (Manteca, 2015).

 

Las cinco libertadas aunque si bien aporta parámetros útiles, hoy en día son reevaluadas, tema que será tratado con mayor precisión  en  los  artículos del autor relacionados con la evaluación del bienestar animal.

 

Reflexión final:

“No me importa si los animales son capaces de pensar; lo único que me importa es que sean capaces de sufrir”

-Jeremy Bentham

 

 

Bibliografía

  • AMAT, M., CAMPS, T., LE BRECH, S., Y TEJEDOR, S.(2016). Manual práctico de etología clínica en el perro. Multimédica Ediciones veterinarias. Barcelona, España.
  • BOISSY, A., MANTEUFFEL, G., JENSEN, M. B., MOE, R. O., SPRUIJT, B., KEELING, L. J., ... & BAKKEN, M. (2007). Assessment of positive emotions in animals to improve their welfare. Physiology & Behavior, 92(3), 375-397.
  • DUNCAN, I. J. (2006). The changing concept of animal sentience. Applied Animal Behaviour Science100(1-2), 11-19.
  • HEISE, H., & THEUVSEN, L. (2018). Citizens’ understanding of welfare of animals on the farm: An empirical study. Journal of Applied Animal Welfare Science21(2), 153-169.
  • LING, R.Z., ZULKIFLI, I., LAMPANG, P.N., NHIEM, D.V., WANG, Y., PHILLIPS, C.J.C., 2016. Attitudes of students from Southeast and East Asian countries to slaughter and transport of livestock. Animal Welfare 25, 377–387. 
  • MANTECA, X. (2009). Etología Veterinaria. Multimedica Ediciones Veterinarias, Barcelona. España
  • MANTECA, X. (2015). Bienestar de Animales de Zoológico, Conceptos e indicadores. Multimedica Ediciones Veterinarias, Barcelona. España. 
  • MARTÍN, G. (2016). Etología y comportamiento animal: principios de bienestar animal. Universidad Nacional de Tucumán. Facultad de Agronomía y Zootecnia
  • PAUL, E. S., & MENDL, M. T. (2018). Animal emotion: Descriptive and prescriptive definitions and their implications for a comparative perspective. Applied Animal Behaviour Science
  • PHILLIPS, C., KLUSS K.(2018). Animal Welfare and Animal Rights. Animal and Human Society. Chapter 20. 483-497.
  • ROGERS, L. J. (2015). Animal Rights in Research and Research Application. International Encyclopedia of the Social & Behavioral Sciences, 703–707
  • STELLA, J., CRONEY, C., & BUFFINGTON, T. (2014). Environmental factors that affect the behavior and welfare of domestic cats (Felis silvestris catus) housed in cages. Applied Animal Behaviour Science160, 94-105
  • WHITHAM, J. C., & WIELEBNOWSKI, N. (2013). New directions for zoo animal welfare science. Applied Animal Behaviour Science147(3-4), 247-260.

 

 

Rate this item
(0 votes)
Carlos Arturo Gaitán Castañeda, MVZ - Master en Etología Clínica, Universidad Autónoma de Barcelona.

Actualmente realizo práctica privada como etólogo clínico, principalmente en caninos y felinos, rama de las ciencias biológicas que me apasiona y de la cual quiero seguir profundizando para contribuir a mejorar la relación del ser humano con los animales.


En 1988, obtuve título como Médico Veterinario Zootecnista en la Universidad del Tolima, y en ese mismo año me vinculé con la Policía Nacional, manejando en varios departamentos donde laboré, las unidades de remonta y veterinaria (equinos y caninos), logrando el  grado de Teniente Coronel.  Durante mi permanencia en esta importante institución realice estudios de especialización en mercadeo agropecuario en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y en seguridad pública en el Centro de Estudios superiores de la Policía Nacional.


Posterior a mí retiro de la Policía Nacional, viaje gracias a Dios, a Barcelona, para cumplir con uno de mis sueños, estudiar la Maestría de Etología Clínica en la Universidad Autónoma de dicha ciudad.

Deseo profundamente poder aprender de médicos veterinarios,  zootecnistas, biólogos, educadores-entrenadores de animales y propietarios, y al mismo tiempo compartir con ellos la información necesaria para que entre todos podamos mejorar el bienestar de los animales y con esto contribuyamos a lograr un mejor país.


 

Contacto

Celular 3178116268,

E-mail, carlosarturogaitan4@gmail.com

 

 

 

© 2018 VeterinarioAlternativo.COM
Desarrollado y administrado por Virtual Creativex S.A.S.